Brochetas de carne con mantequilla compuesta de soya, ajonjolí y jengibre. La técnica de congelar antes de cortar es el secreto para que queden perfectas.

El más elegante para esta receta. La acidez y fruta roja fresca equilibran perfecto la soya y el azúcar morena sin saturar el paladar. Si prefieres algo con mas estructura prueba un Syraz joven o un Malbec argentino.
Mi opcion una lager japonesa bien fría estilo Sapporo. Limpia el paladar entre bocados y acompaña increíble el umami de la salsa de soya y el toque tostado del ajonjolí.
"No te saltes este paso como yo, que me ganaron las ansias" — el congelamiento de 45 minutos es lo que permite cortar la carne limpiamente en cubos perfectos. Sáltalo y tendrás un buen desastre. La mantequilla de soya y ajonjolí es lo que las hace adictivas.
Maridaje sin alcohol: Té frío de jazmín con limón y jengibre, refrescante, aromático y con suficiente acidez para balancear la mantequilla y la intensidad de la carne.

Así cocinas toda la semana.
Los recetarios de Merce traen recetas así, con su copa. Los compras una vez y son tuyos para siempre.